Nuestra historia

resumida en pocas palabras.

Cómo empezó todo

El boliche de Alberto, nació en 1980, cuando Alberto tuvo que dejar la parrilla La Estancia que tenía desde hacia quince años en independencia y Entre Ríos, en Capital Federal. A punto de dejar el país, un amigo lo empujo hacia el sur, que siempre le gusto, entonces, llego a Bariloche y conoció a Lita Kromer, quien lo ayudo a iniciar su actividad en la zona.

Lita le brindo toda su confianza y lo asistió en la tarea de encontrarle el ritmo a las experiencias de los barilochences. LA PRIMERA En una casa que le alquilo la cálida mujer en la zona de Dina Huapi, Alberto con su amigo Roberto, abrió una parrilla, apuntando exclusivamente a los camioneros que paraban en la aduana cercana. Luego, en el año 84′ conoció a Andrés Jones quien le tendió una mano y le alquilo con mucha facilidad el viejo almacén a orillas del Río Limay, justo en la desembocadura y al costado de la ruta 237, que había estado cerrado cuarenta años. En ocho meses Alberto Perez construyo el salón del restaurante y finalmente inauguro lo que llamo “El Boliche de Alberto” cinco años as tarde, su amigo dejo Bariloche y junto con su esposa Susana decidió dejar el nombre anterior para los que siguieron en se lugar y abrió su nueva parrilla junto a la policía caminera.

Creciendo con el paso del tiempo.

El Boliche de Alberto en expansión

En 1993 compro el local de Villegas 347 que hoy esta siempre lleno y con largas colas de gente. Esto le dio mayor proyección y así fue que se expandió mas tarde al kilometro 8,800 de Av. Bustillo. En el año 2006, inauguro su tercer local propio de carnes, ubicado en la calle Elflein al 158, también cuenta con un local exclusivo de pastas en Av. Bustillo, kilometro 5.800 Alberto hoy orgulloso de llevar una empresa que creo junto a su familia que lo acompaña de manera incondicional y siempre que puede destaca la importancia del cliente local.

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